Caseum Amigdalar Sospechoso del Mal Aliento

Caseum Amigdalar – Explicación

El Caseum Amigdalar también conocido como cálculos amigdalinos, están compuestos de varios materiales que se acumulan en la parte de atrás de nuestra boca, específicamente en las criptas amigdalinas.

Hay muchos tipos de materiales que se unen para la creación de los cálculos amigdalinos y su composición puede variar de una persona a otra, principalmente por su alimentación, pero todos se relacionan por al menos dos tipos de compuestos.

Caseum Amigdalar Residuos

Generalmente los cálculos tienen un color blanco o amarillento y con frecuencia se forman por restos de comida que, en muy pequeñas cantidades, se acumulan en las amígdalas.  Es común que con un estornudo o la tos, los mismos sean expulsados.

Pero también hay que hacer notar que conforme estas bolitas amarillas o blancas se calcifican, se vuelven más duras y se adhieren con mayor resistencia al tejido, es por esta razón que a veces se pueden confundir con bacterias muertas de las que son producidas por un resfrío, y los médicos tienen a recetar antibióticos.

Pero como se sabe, los antibióticos pueden usarse para tratar las bacterias pero no van a quitar los bultos calcificados de la boca.

Caseum Amigdalar – Identificarlo

La mayoría de las personas han tenido o tienen caseum amigdalar y no se han dado cuenta de ello, pero en algunos casos se empiezan a notar molestias comunes de estos bultos y esto puede causar molestias poco gratas.

Una de estos factores es el mal aliento, pues los cálculos amigdalinos tienen muchas bacterias, y aunque después de cepillarse los dientes y usar enjuague bucal en forma regular, se puede sentir un mal sabor de boca más o menos una hora después del aseo bucal, y por ende el mal aliento regresa.

–>La boca se siente como si no se hubiera aseado.

Algunos de los que hemos padecido de esto, al inicio, lo que hacíamos era tener pastillas de menta a la mano y usarlas regularmente, sin embargo conforme pasan los días nos dimos cuenta que el olor fétido se incrementaba y esto se volvió preocupante.

Debo aclarar que el dolor en las amígdalas no es por los cálculos amigdalinos, más bien corresponde a una infección provocado por ejemplo por algún resfrío o similar, y para esto lo más recomendable es visitar al médico, esto lo comento porque varias personas, equivocadamente, mencionan en sus comentarios que tenían infecciones en la garganta y por eso se operaron, lo que es un error en casi el 99% de los casos.

Una molestia en la garganta como si tuviéramos algo atravesado, se empieza a presentar, me comentaba uno de nuestros lectores, que él creía que era como un grano de arroz atrapado en las amígdalas, y entonces a veces tenía tos por ese motivo.

En realidad tiene algo de razón pues los cálculos amigdalinos pueden tener el tamaño y consistencia de un grano de arroz crudo.

Caseum Amigdalar – Recomendaciones

Con todo lo anterior ya hemos podido identificar la presencia de cálculos amigdalinos y sus diferentes apariencias o reacciones, y como factor en común el mal aliento.

Es así que puedo recomendarte el libro de William Patel:

CURA Y PREVENSIÓN A EL CASEUM AMIGDALAR (remedios para las piedras en las amígdalas).

Allí encontrará una cura para deshacerse naturalmente de estos residuos en las amígdalas de una vez por todas.